El pasado sigue presente. Nuestro primer ministro, Pedro Sánchez Pérez-Castejón, ha contado con José Luis Rodríguez Zapatero como asesor informal. Con el expresidente Zapatero gobernaron tanto el exministro de Fomento, José Blanco, como el de Industria, Miguel Sebastián. Ambos influyeron en la progresión política de un entonces joven Sánchez, miembro del equipo de economistas que lanzó al candidato ZP a la victoria electoral de 2004. Mientras Blanco dirige una empresa de lobby llamada Acento, en el que comparte el mando con el exministro de Sanidad del PP Alfonso Alonso, Sebastián ejerce como profesor en la Universidad Complutense de Madrid y como consejero por delegación estatal de la multinacional Indra.
Pero hay más vías para realizar este viaje en el tiempo. Nadia Calviño, ministra económica de Sánchez, fue directora general con Pedro Solbes, ministro de Economía y Hacienda con Zapatero y con Felipe González. Calviño, miembro del cuerpo de los Técnicos Comerciales y Economistas del Estado -como Solbes y el actual ministro, Carlos Cuerpo- es hija de José María Calviño, quien fuera presidente de Radio Televisión Española y una de las manos derechas del exvicepresidente Alfonso Guerra.
Hoy, según dicen, hay dos PSOE en disputa. No obstante, los puentes entre estos son o eran al menos múltiples. Rodríguez Zapatero era, en 1993, diputado del grupo parlamentario socialista dirigido por Carlos Solchaga, el principal ministro económico del felipilismo. Amigo y excompañero de Miguel Boyer, Solchaga constituye un perfil mixto relacionado con grandes empresas, asesorías empresariales y bancos como el antiguo Vizcaya -hoy integrado en el BBVA-.