Gonzalo Torrente Ballester. Los gozos y las sombras III. Editorial Biblioteca Mundo
También anda triste Cayetano. ¿Por qué? Tiene lo que apeteció durante toda su vida, y nadie se lo disputa. Pero es el caso que anda triste. Al principio, nos chocó.…
VICENT ROS LÓPEZ
También anda triste Cayetano. ¿Por qué? Tiene lo que apeteció durante toda su vida, y nadie se lo disputa. Pero es el caso que anda triste. Al principio, nos chocó.…
Hizo con la mano un movimiento vago, resumidor, y bajó la cabeza. – A veces crees ver una salida, y corres como una loca, para darte, al final, de narices…
El albañil apareció en la puerta del salón. – Ya está. Venga a verlo. Traía una llave grande, de hierro. Explicó que colgaba de un clavo, en la misma puerta,…
DR.- Ibas a contarme lo de los muertos de la sima, ¿recuerdas, Pacífico? PP.- Aguarde, sí señor, es cierto, que de unas cosas me voy a otras, sin darme cuenta.…
En 1599 vino a Valencia el padre Francisco del Niño Jesús, religioso de la orden de los Descalzos de Nuestra Señora del Carmen. Su cometido era el de organizar y…
En los bancos que rodeaban el fuego no cabía más gente: mozas que hilaban, otras que mondaban patatas, oyendo las chuscadas y chocarrerías del tío Pepe de Naya, vejete que…
«En la madrugada del día 2 de agosto se reanudó, recrudecido, el tiroteo en la Alameda, por encima del cauce del río Turia. Los que disparaban sobre los cuarteles aprovecharon…
«Otro personaje muy popular del rastro fue El Mudo, hombre de carácter y mal genio tal vez producido por el defecto físico que le impedía hablar. Con los que consideraba…
«Don Abundio Jovellanos acabó colgado en un enorme nogal de su finca, semidesnudo, rebosante de alcohol y sin más posesión que su ropa interior: unos largos calzones de cuerpo entero.…