Leonardo Sciascia. Todo modo. Editorial El Mundo
Bien, esos cinco desgraciados tienen esposas, hijos, electores, adversarios, amigos y enemigos que les hacen chantajes, amigos y enemigos que controlan sus pasos y sus teléfonos… Tienen también su amante,…
Gonzalo Torrente Ballester. Los gozos y las sombras III. Editorial Biblioteca Mundo
También anda triste Cayetano. ¿Por qué? Tiene lo que apeteció durante toda su vida, y nadie se lo disputa. Pero es el caso que anda triste. Al principio, nos chocó.…
Gonzalo Torrente Ballester. Los gozos y las sombras II. Donde da la vuelta el aire. Editorial Biblioteca El Mundo
Hizo con la mano un movimiento vago, resumidor, y bajó la cabeza. – A veces crees ver una salida, y corres como una loca, para darte, al final, de narices…
Gonzalo Torrente Ballester. Los gozos y las sombras I. El señor llega. Editorial Biblioteca El Mundo
El albañil apareció en la puerta del salón. – Ya está. Venga a verlo. Traía una llave grande, de hierro. Explicó que colgaba de un clavo, en la misma puerta,…
Miguel Delibes. Las guerras de nuestros antepasados. Editorial Planeta – Destino. Colección Austral
DR.- Ibas a contarme lo de los muertos de la sima, ¿recuerdas, Pacífico? PP.- Aguarde, sí señor, es cierto, que de unas cosas me voy a otras, sin darme cuenta.…
Emilia Pardo Bazán. Los pazos de Ulloa.
En los bancos que rodeaban el fuego no cabía más gente: mozas que hilaban, otras que mondaban patatas, oyendo las chuscadas y chocarrerías del tío Pepe de Naya, vejete que…
Xabier Nonius. Manzanas con manzanas. Edeta editorial.
«Don Abundio Jovellanos acabó colgado en un enorme nogal de su finca, semidesnudo, rebosante de alcohol y sin más posesión que su ropa interior: unos largos calzones de cuerpo entero.…
Emilio Carrere. La torre de los siete jorobados.
Emilio Carrere, mujeriego, actor aficionado, frecuentador de cafés nocturnos y casas de mala nota, además de experto en ocultismos varios y necrófilo, formó parte -por propia elección- de la excéntrica…
Benito Pérez Galdós. Episodios Nacionales. Zumalacárregui.
«- Mi primero -le dijo el furriel despertándole bruscamente de su espléndido sueño militar-, para el rancho de hoy me han dado una cosa que llaman patatas. Mire, mire: son…